Embarazo y ansiedad perinatal.

Preocupaciones que vuelven una y otra vez, miedo a que algo salga mal, el cuerpo en tensión o un sueño que no llega. A veces cuesta distinguir cuánto de eso es propio del embarazo y cuánto ya te está pesando más de la cuenta.

Puede aparecer como

  • Pensamientos sobre el embarazo o el bebé que se repiten y cuesta apagar.
  • Episodios de angustia intensa, con el corazón acelerado o falta de aire, cuando ya se descartó una causa médica.
  • Más miedo del que esperabas, sobre todo si antes hubo una pérdida o ansiedad.

En terapia trabajamos sobre lo que alimenta la preocupación y sobre herramientas para reconocer qué la activa y responder de otra manera cuando aparece. La ansiedad también puede aparecer o seguir después del parto, y no necesita ser «grave» para que tenga sentido consultar.

Leer sobre ansiedad perinatal Señales, proceso clínico y preguntas frecuentes.


Posparto y salud mental materna.

Una tristeza que no se va, llanto fácil, irritabilidad o la sensación de estar desconectada de tu bebé o de ti misma. Puede empezar en las primeras semanas o bastante después: durante todo el primer año.

Puede aparecer como

  • Ánimo bajo o irritabilidad que no ceden pasadas las primeras semanas.
  • Culpa intensa, o sentir que no lo estás haciendo bien aunque lo intentes todo.
  • Pensamientos que te asustan, incluso de escapar o de hacerte daño.

Si tienes pensamientos de hacerte daño, no esperes a la sesión: llama desde un celular al *4141 (Línea de Prevención del Suicidio) o acude al servicio de urgencia más cercano.

El trabajo combina psicoterapia, información clara sobre lo que te está pasando y, cuando corresponde, coordinación con psiquiatría perinatal.

El vínculo con tu bebé.

El vínculo no siempre aparece de inmediato, y eso no es una falla. Si sientes distancia, si el parto fue difícil o hubo una separación en los primeros días, o si tu propia historia pesa al criar, también es algo que trabajamos.

Leer sobre depresión posparto Señales, proceso clínico y preguntas frecuentes.


Matrescencia y transición a la maternidad.

Puede que no haya un diagnóstico, y aun así sientas que no reconoces del todo quién eras antes de ser madre. Cambian el cuerpo, la pareja, el trabajo, el tiempo propio y la forma de verte.

Puede aparecer como

  • Distancia entre la maternidad que imaginabas y la que estás viviendo.
  • Culpa o comparación con otras madres, también en redes sociales.
  • Decisiones sobre trabajo, lactancia o cuidados que empiezan a pesar.

A esta transición se le llama matrescencia, un término que viene de la antropología. Nombrarla ayuda a entender lo que cambia sin convertirlo en un trastorno. El trabajo se centra en los cambios de identidad, expectativas, relaciones y decisiones que aparecen con la maternidad.

Cuando no hay un diagnóstico.

No todo lo que duele es un trastorno. A veces la maternidad trae de vuelta la propia historia como hija, o tensiones de pareja y de familia en torno a la crianza. También se puede consultar por eso.


Duelo gestacional y perinatal.

Una pérdida durante el embarazo, al nacer o en los primeros meses de vida. Es un dolor que el entorno suele nombrar poco, y del que muchas veces se espera que pase rápido.

Puede tratarse de

  • Una pérdida gestacional, temprana o tardía.
  • La muerte de un bebé al nacer o en sus primeras semanas.
  • Una interrupción del embarazo por causa médica.

El duelo perinatal tiene características propias. Lo acompaño sin apurarlo ni ponerle plazos y, cuando corresponde, también con la pareja.

También puede ser un espacio de apoyo durante un embarazo después de una pérdida.


Información práctica

Lo que conviene saber
antes de reservar.

Modalidad
Online, por videollamada (Google Meet). El enlace llega en tu correo de confirmación.
Duración y valor
50 minutos · $50.000 por sesión
Pago
Se paga online al reservar. Tu hora queda confirmada una vez aprobado el pago.
Reagendar o cancelar
Puedes reagendar o cancelar tu sesión sin costo con al menos 24 horas de anticipación. Si cancelas con menos de 24 horas, puedes igualmente avisarnos que no asistirás, pero la sesión no será reembolsable ni podrá reagendarse. Se hace desde el enlace de tu correo de confirmación.

Si estás en una crisis o necesitas atención inmediata, una sesión agendada no es el primer paso adecuado: llama desde un celular al *4141 o acude al servicio de urgencia más cercano.

¿No sabes cuál de estas áreas es la tuya?

No hace falta saberlo antes de consultar: la primera sesión sirve justamente para eso.