Tristeza que no cede
Un dolor persistente que dura más de dos semanas posparto y aparece con llanto frecuente, sin una causa clara identificable.
Psicoterapia online especializada para mujeres que atraviesan depresión posparto. Un espacio clínico cuidado, con protocolos basados en evidencia y la sensibilidad que este momento requiere.
Si reconoces tres o más de estas señales durante más de dos semanas, después del nacimiento o durante el embarazo, consultar con una profesional cambia el curso del proceso.
Un dolor persistente que dura más de dos semanas posparto y aparece con llanto frecuente, sin una causa clara identificable.
Sensación de no estar "enamorada" del bebé, o de cumplir con el cuidado sin afecto. Es un síntoma, no un juicio sobre ti.
Imágenes o ideas angustiantes sobre daño al bebé que aparecen sin querer, te asustan y te generan una vigilancia extrema.
Cansancio que no se explica solo por el sueño interrumpido del bebé y que se acompaña de pesadez emocional al despertar.
El bebé descansa, pero tú no puedes desconectar. El pensamiento acelerado y la hipervigilancia mantienen el cuerpo en alerta.
Culpa constante sobre decisiones de crianza, comparaciones con otras madres y la creencia de que lo estás haciendo mal.
Pérdida de referentes previos: cuerpo, trabajo, pareja, vida social. La adaptación a la maternidad se siente como un duelo.
Ideas de que la familia estaría mejor sin ti, o de querer desaparecer. Este síntoma requiere consulta clínica inmediata.
El test de Edimburgo es una escala clínica validada para detectar síntomas depresivos perinatales. Son 10 preguntas, 2 minutos, confidencial.
Combino enfoque cognitivo-conductual con protocolos específicos de salud mental perinatal. Sin apuros y sin recetas universales.
50 minutos para conocer tu historia, los síntomas actuales y el contexto familiar. Se define si corresponde psicoterapia sola o derivación complementaria.
En la segunda sesión te presento una comprensión clínica de lo que estás viviendo y proponemos un plan de trabajo con objetivos concretos.
Sesiones semanales o quincenales de 50 minutos. Trabajamos pensamientos, emociones, sueño, vínculo con el bebé y red de apoyo.
Cuando los síntomas ceden, espaciamos sesiones para consolidar cambios y cerramos el proceso con herramientas para sostener tu bienestar.
Respuestas clínicas claras, sin tecnicismos, para ayudarte a decidir.
Ver preguntas frecuentesPuede aparecer en cualquier momento durante el primer año después del nacimiento. En promedio se manifiesta entre las 2 semanas y los 6 meses posparto.
También existe la depresión prenatal, que aparece durante el embarazo y afecta hasta al 15% de las gestantes. Por eso no hay que esperar a "que pase solo" si llevas más de dos semanas con síntomas.
Cada proceso es diferente. La duración depende de lo que estés viviendo, tus objetivos y cómo vaya evolucionando el proceso. A medida que avanzan las sesiones, revisamos juntas el progreso y podemos estimar si tiene sentido continuar y por cuánto tiempo.
Si tienes Isapre, seguro complementario, Caja de Compensación u otro beneficio de salud, la posibilidad de reembolso depende de las condiciones de tu plan y de la documentación que exija cada institución. Revisa tu cobertura antes de la sesión.
Si estás en Fonasa, los valores de sesión son los mismos y se puede postular a programas específicos de salud mental en el sistema público.
Sí. Al ser una sesión online, puedes organizar tu espacio de la forma que te resulte más cómoda y segura para ti y tu bebé, especialmente en los primeros meses de lactancia.
No en todos los casos. La evaluación clínica inicial determina si la psicoterapia sola es suficiente o si corresponde derivar a evaluación psiquiátrica complementaria.
Cuando hay indicación farmacológica, trabajamos en red con psiquiatras perinatales que manejan los protocolos compatibles con lactancia.
Que está bien. La primera sesión existe para que puedas dejar caer el peso que traes. No hay obligación de llegar "compuesta" ni de contarlo todo ordenadamente. Tu único deber es estar ahí.
Sí, si tú lo decides. Algunas mujeres prefieren las primeras sesiones solas para construir un espacio propio; otras necesitan que la pareja entienda lo que está pasando desde el inicio. Ambos caminos son válidos y se conversan.
No hay compromiso. La primera sesión es una evaluación mutua. Si sientes que no es el espacio que necesitas, te ayudo con derivaciones a colegas de mi red. Lo importante es que recibas el acompañamiento correcto, aunque no sea conmigo.
No tienes que llegar con todo claro. Solo con la disposición a contar. 50 minutos para conocernos; después decides si quieres continuar.