Preocupación que no se apaga
La mente anticipa escenarios negativos una y otra vez: el parto, la salud del bebé, tu capacidad como madre. Pensar en voz alta no la frena.
Psicoterapia especializada para mujeres que atraviesan ansiedad clínica en el embarazo o el postparto. Un espacio para ordenar el pensamiento acelerado, los pensamientos intrusivos y la hipervigilancia que este período intensifica.
Si reconoces tres o más de estas señales durante más de dos semanas y están interfiriendo con tu descanso, alimentación o vida diaria, consultar con una profesional cambia el curso del proceso.
La mente anticipa escenarios negativos una y otra vez: el parto, la salud del bebé, tu capacidad como madre. Pensar en voz alta no la frena.
El cuerpo está en alerta sin motivo visible: corazón acelerado, opresión en el pecho, manos frías, mareo o sensación de ahogo.
Imágenes involuntarias de accidentes o daño que te asustan y generan hipervigilancia. No significan que vayas a actuar sobre ellos.
Aunque el bebé duerma, tú no logras desconectar. Te quedas revisando la respiración, el monitor, escuchando cada sonido.
Dejas de salir, de ver gente, de ir a controles, de amamantar fuera de casa. La evitación baja la angustia en el momento y la mantiene a largo plazo.
Episodios bruscos de miedo intenso con sensación de perder el control, morir o volverse loca. Duran minutos y agotan emocionalmente.
Comprobar una y otra vez que el bebé respira, buscar síntomas en internet, pesarlo, medir cada toma. Tranquiliza por segundos y refuerza el ciclo.
Temor desproporcionado al trabajo de parto, a que algo le pase al bebé, o a no saber cuidarlo. Puede aparecer desde el primer trimestre.
El test de Edimburgo es una escala clínica validada que también detecta ansiedad síntomas depresivos perinatales. Son 10 preguntas, 2 minutos, confidencial.
En el embarazo y el posparto, la ansiedad y los síntomas depresivos pueden convivir o confundirse. Puedes revisar también la página sobre depresión postparto.
Esta información es orientativa y no reemplaza una evaluación clínica personalizada.
Combino enfoque cognitivo-conductual con protocolos específicos de salud mental perinatal. Sin apuros y sin recetas universales.
50 minutos para conocer tu historia, los síntomas actuales y el contexto familiar. Se define si corresponde psicoterapia sola o derivación complementaria.
En la segunda sesión te presento una comprensión clínica de lo que estás viviendo y proponemos un plan de trabajo con objetivos concretos.
Sesiones semanales o quincenales de 50 minutos. Trabajamos pensamientos, emociones, sueño, vínculo con el bebé y red de apoyo.
Cuando los síntomas ceden, espaciamos sesiones para consolidar cambios y cerramos el proceso con herramientas para sostener tu bienestar.
Llegué a la consulta durmiendo tres horas por noche, revisando la respiración de mi bebé cada quince minutos. La pediatra me decía que todo estaba bien y yo no podía parar. En terapia aprendí que la hipervigilancia tenía una lógica, y que también podía desarmarla. Hoy duermo. Y disfruto a mi hija sin ese ruido de fondo constante.
Respuestas clínicas claras, sin tecnicismos, para ayudarte a decidir.
Ver todas las preguntasLa ansiedad leve es frecuente y esperable en el embarazo. La ansiedad clínica sostenida (con taquicardia, insomnio persistente, evitación o ataques de pánico) sí puede incidir en el curso del embarazo y el desarrollo emocional temprano del bebé.
Por eso se recomienda tratarla a tiempo. La psicoterapia perinatal es segura, es la primera línea de tratamiento durante la gestación, y reduce significativamente los síntomas.
Son imágenes o ideas involuntarias de daño al bebé que aparecen sin querer —caer por la escalera, algo en la bañera, en el auto—. Ocurren hasta en el 70% de las madres según la investigación disponible, y no significan que vayas a actuar sobre ellos.
Son parte de un sistema de alerta que se hiperactiva en el postparto. Cuando generan angustia persistente o llevan a chequeos compulsivos, se tratan clínicamente y remiten bien.
En ansiedad perinatal, entre 12 y 20 sesiones suele ser suficiente. Comenzamos con frecuencia semanal y espaciamos a medida que los síntomas ceden. Muchas mujeres notan cambios concretos en las primeras 4-6 sesiones.
Sí. Emito boleta electrónica de honorarios para reembolso en Colmena, Banmédica, Cruz Blanca y Vida Tres. El monto reembolsado depende del plan contratado.
Sí, y es recomendable si la ansiedad interfiere con tu descanso, alimentación, controles médicos o vínculo con el embarazo. La psicoterapia no implica riesgo para el bebé y, de hecho, tratar la ansiedad a tiempo es uno de los mejores cuidados prenatales que puedes tomar.
No en todos los casos. La evaluación clínica determina si la psicoterapia sola es suficiente o si conviene derivar a evaluación psiquiátrica. Cuando hay indicación farmacológica en embarazo o lactancia, trabajamos en red con psiquiatras perinatales que manejan los protocolos compatibles.
Los ataques de pánico responden bien a psicoterapia cognitivo-conductual especializada. Trabajamos primero la comprensión del ciclo, luego técnicas de regulación fisiológica y finalmente exposición gradual para recuperar la vida cotidiana. La mayoría de las pacientes deja de tener crisis en las primeras semanas de tratamiento.
No hay compromiso. La primera sesión es una evaluación mutua. Si sientes que no es el espacio que necesitas, te ayudo con derivaciones a colegas de mi red. Lo importante es que recibas el acompañamiento correcto, aunque no sea conmigo.
No tienes que llegar con todo claro. Solo con la disposición a contar. Una hora para conocernos, sin compromiso ulterior.